miércoles, 14 de junio de 2017

CONOCE A FEDERICO KOHLMANN

FEDERICO KOHLMANN

Friedrich Kohlmann nació en Viena, Austria, en el año 1893. El diminutivo de Friedrich es Fritz y así es como lo llamaban sus padres y hermanos. Él era el mayor de cuatro hermanos: dos mujeres, Grete (Margarita) y Melanie (Mela) y un hermano menor llamado Willy.

A fines de 1920 llegó a la Argentina donde adoptó el nombre de Federico. En ese momento tenía 27 años y según algunas fuentes ya era fotógrafo. Supongo que habrá tomado fotografías en Europa pero nunca las vi. Teniendo en cuenta su rigurosidad y meticulosidad en Argentina para registrar la propiedad de las fotos, supongo que también lo habrá hecho en Austria. 

Trabajando exclusivamente en el formato de tarjeta postal (postcard), Kohlmann apuntó su cámara sobre distintos aspectos de nuestro país que por entonces se posicionaba entre
las principales naciones del mundo. 
Foto 1: Friedrich (Fritz) Kohlmann y su hermana Grete

Foto 2: Una de las pocas fotos que tengo en la que se ve a Federico Kohlmann. Se tomó en enero de 1924 en la ciudad de Mar del Plata. Parece imitar el estilo de Alfred Hitchcock en algunas de sus películas. El fotógrafo le pidió a otra persona que disparara una de sus cámaras, que estaba sobre un trípode, mientras él fue a posar para formar parte de una de sus obras, pero sin que se le vea la cara.                                                                       

                
                                                                                        
 De todas las postales de Federico Kohlmann, elegimos esta que lleva por nombre:
TIGRE: Subprefectura y yate presidencial “Adhara”









Entre 1920 y 1940, el austríaco Federico Kohlmann fotografió características urbanas, rurales, geográficas, paisajísticas, sociales, antropológicas y costumbristas de nuestro país. Resulta evidente su fascinación por la Patagonia. Retrató tanto la extracción de petróleo en Comodoro Rivadavia como el trabajo forzado de los penados en Tierra del Fuego.
Este desarrollo moderno tuvo su punto de partida en los estudios fotográficos instalados en el centro de las ciudades del siglo XIX. De allí se partía a fotografiar oficios urbanos como vendedores ambulantes, aguateros, lavanderas o pescadores de la ribera. También se incluían las tareas realizadas en mataderos, saladeros, curtiembres y pequeños astilleros. A ellos se sumaron iniciativas para capturar el trabajo en las estancias: gauchos y peones fueron testigos de la labor de aquellos gringos misteriosos que, con sus ostentosos aparatos, congelaron las rudas tareas de la doma, la yerra o el rodeo.
Clarín revista Ñ

NOTA Y FOTOS: postalesdekohlmann.blogspot.com.a

Y OTRA NOTA: Clarin revista Ñ

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